domingo, 13 de diciembre de 2009


Primer aviso (seguramente único, según vea): Si has entrado aquí pensando que esto era una lista más de los mejores discos de la historia estás en disposición, casi con toda certeza, de pensar “vaya mierda”. Efectivamente, en garajeland somos así, si existen cientos, que digo, decenas de millar (que vuelva el cupón) de listas con los mejores y los peores discos de la historia nosotros no pensamos ni por asomo hacer otra más. El único hecho irrefutable, matemático y lógico es que si se han planteado las cosas como lo mejor y lo peor nosotros interpolemos (gran palabra, no da quebraderos de cabeza en cierto oficio) y obtengamos una lista con las mejores medianías de la historia discográfica, es decir, discos que nadie diría que son los mejores pero tampoco los peores, simplemente conocidos como tres o cuatro estrellas. Por favor, que nadie se ofenda, algunos discos nos gustan y otros no, pero el grado de cinismo de garajeland solo se puede igualar al ajuste de presupuestos de una Comunidad Autónoma. Para gustos los culos, ahí va la lista:


Bernie Madoff dice: Mi pirámide económica se derrumbó cuando mis inversores vieron lo que gasté en rock progresivo.


U2 – Unforgettable Fire: Pese a que los fans no sean capaces de ponerse de acuerdo (y de esto entiendo) con Joshua Tree, Achtung Baby o incluso alguno de los primeros, y poniendo la mano fuera del fuego aseguro que todos sus últimos discos sin excepción son un peñazo, solo queda acordarse del buen (canciones estupendas) y nada despreciable pero tampoco elogiable Fuego Inolvidable.

Bertín Osborne – En Soledad: Uno de nuestros artistas ibéricos y pelamen en pecho favoritos. Seguramente las rancheras y "Como Un Vagabundo" sean un punto culminante en la carrera de este patanegra de uno noventa de altura, su disco Buena Suerte es prescindible y no hizo honor a su título en cuanto a ventas y calidad, pero nadie podrá decir nada del lineal y que a mi me suena a súplica Acuérdate de mí.



Bertín Osborne descubre que José Manuel Soto es el que le roba las vaquillas del Grand Prix.

Mike Oldfield – Tubular Bells II: Matemática pura que diría el auditor de Bernie Madoff. Si las notas de las campanas tubulares son iguales (de largas) en toda la trilogía, el punto medio queda en la segunda parte. La ciencia es sabia e incluso a veces destroza religiones (adaptación libre de las palabras de Oscar Wilde).

The Beatles – Todos los que hicieron en solitario John Lennon, George Harrison y Paul McCartney (se siente Ringo): Incapaces para decidir sobre alguno de los que hicieron cuando estaban juntos los cuatro peluquines se opta por los trabajos en solitario. En cualquier caso la sola presencia de la japonesa conceptual en alguna grabación aumenta las posibilidades de que la tostada del desayuno caiga por el lado de la mermelada. La culpa de todo la tiene Yoko Ono.

Stone Roses – Voto en blanco: Su primer disco homónimo contiene lo mejor y lo más pirulero del sonido Madchester, el segundo (Second Helping) está realmente fuera de lugar (Nota: Queridos Ian Brown y compañía, cinco años para un chaval en fase de crecimiento hormonal pueden ser muchos), pero más allá de ahí me ha costado horrores encontrar un trabajo de calado medio.

AC/DC – For Those About Rock: Me gano la bronca del respetable. Sus discos son los mismos cambiando la portada, sí, pero nadie tiene narices a cantar a los cuatro vientos que Back In Black es un coñazo y que sus ochenteros años son canela fina. Entre medias se queda el de los cañones y su buena sarta de canciones que sí pero que no, y que ni son buenas ni malas, sino todo lo contrario (esto es un razonamiento solo al nivel de una persona cuya filosofía de vida es decir “eso es como todo”).

La Pantoja (formalmente conocida como Isabel) - Corazón Herido: Gran tonadillera española, sangre de pura temperatura sureña, un novio que ha pasado por el talego y algún disco memorable; muchos de ellos simplemente OBRAS y otros en los que aprovecha el tirón de épocas pasadas, pero nadie recordará Corazón Herido (para que mentir: lo he anotado de la Wikipedia porque me hacía gracia su título de telefilme de Antena 3).

Bruce Springsteen – The Rising: Es obvio, de joven hizo cosas buenas y llevaba el pantalón muy prieto, ahora de mayor disimula que el cinturón le cae por encima del ombligo, y debido a que en su época noventera no encontró la talla correcta en el Cadena Q y grabó algunos discos bastante flojos (donde se incluye uno de esos odiosos MTV unplugged). Elegimos The Rising, que para los años que corrían, el tío Bruce fue uno de los pocos que no colaboró con algún rapero.

The Rolling Stones – It´s Only Rock And Roll: Acertado título para un disco que no será recordado como uno de los mejores de la banda ni tampoco de los peores, que Jagger se pusiera a bailar junto a Bowie con unas Reebok clásicas dan fe de ello. Contiene uno de los títulos más coreados en el rock de estadio, con todo lo bueno y peor que eso conlleva.

La Pelua – Yo Soy Así: Alter Ego de La Pantoja cuando salió enseñando sus axilas en el Interviú es creadora de los mejores casetes nunca vistos en la gasolinera de La Roda. Sí, sí, la que hay al lado de la que vende los Miguelitos. Este es, por poner, su disco tres estrellas.


En otra de mis recurrentes pesadillas compro discos buenísimos y siempre tienen esta portada, del grupo que inventó el folk-metal nada más y nada menos.

Kraftwerk - Radioactivity: Si nuestros amigos alemanes robotizados alcanzaron cumbre en sus viajes por autopista y en el monorraíl (que no armaba mucho alboroto) hay que entender que sus escarceos con el mundo radiactivo no salieron del todo redondos (y eso que servidor se aprendió los desastres nucleares mediante esta canción y no con el profesor de historia, ¿el siglo XX para qué darlo?).

David Bowie - Diamond Dogs: La discografía de Bowie tiende a ser como la bipolaridad de su color de ojos, época buena con época en la que puede sonar a trillado. Entre medias Diamond Dogs, que después de Ziggy Stardust no hubo Rebel Rebel que le salvara de la quema. El disco incluía “We Are the Dead” y por poco hace honor a su título, por aquel entonces Bowie y la lejía nasal se empezaban a llevar demasiado bien.


REM – Out Of Time: Enorme discusión la que siempre tengo con este disco, siendo un partidario de Automatic For The People y por supuesto de su maravillosa (y más desconocida) primera época solo puedo decir que sus últimos trabajos han sido malas noticias. Entre medias Out Of Time, temas muy comerciales pero en general se queda como el queso de Burgos con membrillo si uno lo toma sin queso o sin membrillo.

Ella Baila Sola – E.B.S.: El dúo cómico e ibérico por excelencia del folk pop soso. Eran un poco como Jagger y Richards: no se podían ni ver, pero la diferencia fundamental (sí es que sólo hay una) es que estos tenían más imaginación para titular sus discos. Su debut fue Ella Baila Sola, seguido de E.B.S y despedida con Marta y Marilia. La elección es E.B.S. porque fue el segundo con menos (y más) promoción por parte de los cuarenta principales.

Genesis - Foxtrot: La banda de canciones largas y que no actuó en concordancia con los problemillas en el cuero cabelludo de Phil Collins. La gracia de Foxtrot es que tiene la canción-acorde más corta de Genesis (“Horizon´s” de un minutillo y algo) y “Super´s Ready” que para el que sea capaz la puede oír (visualizar no, al ver las imágenes he comprobado que mi sentido de la belleza está torcido) en este enlace. La duración del tema en cuestión es de veinte tres minutos... ¡como un episodio de los Simpsons!

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